martes, 16 de noviembre de 2010
viernes, 6 de agosto de 2010
El último casamiento en el club de los suicidas
Había mucha gente ese día en el que se casaría Augusto Noble con Inés Clara Nazareno. Había mucha gente ese hermoso martes 4 de julio. Había risas, llantos y siliencios solemnes de gente más solemne aún. Había un grupo de personas sobre todo, 9 para ser exactos, que miraban con hipócrita atención y sonrisas pintadas con acuarela el espectáculo que aquí se avecinaba. Se deleitaban en sus sádicas mentes pensando en el momento, añorando el final de tan fatídico día, el casamiento de Augusto Noble, su querido amigo, el fundador del club. Los 9. Solos, en compañía de las miradas amigables de Augusto. Sentados. Sonriendo. Silencio.
Es común en la cultura occidental que la nueva esposa tire el ramo de flores. A pesar de que esta no era la ceremonia de matrimonio mas común de occidente, se lo haría de todas maneras. Faltaban 4 mujeres a la ceremonia. Esas mujeres estaban atrás con los demás, celebrando su propia ceremonia, amigos muy viejos que sabían lo que estaban haciendo muy bien. La felicidad tiene su precio. En el momento del sorteo, la parca estaba cerca tomándose un té, y saludando a Augusto y Clara. Había llegado tarde, pero no mucho, todavía podía pasar por unas copas antes de trabajar. Se escusó debidamente por la tardanza y empezó a intercambiar palabras con Clara, ella estaba asombrada por sus nuevos zapatos, le quedaban muy bien, su masculino rostro estaba lleno de los mejores deseos para ambos, lo único que desviaba la vista del espectador de tal sujeto era la cicatriz que surcaba el medio mismo de su cara, como partiéndola a la mitad. Ya medio tomada se disculpó y se fue. No había mas nada que hacer. Saludo a los concurrentes y al cruzar la puerta, el grupo se dispersó, un hombre faltante.
Colgado de su corbata, una bella pieza de seda azul, con bordados de oro y el más elegante nudo Windsor. La elegancia esta hecha para matar. La gente miro horrorizada la escena y en el escrutinio, una carta asomo los primeros dos botones de la camisa del hombre. Señor Juez:...
Un suspiro, una mirada fija en la inmovilidad de la mesa. Los pensamientos le nublaban los ojos. Su pareja lo miró con desdén y preocupación. Él no la veía, él no podía ver. Alzó su vista con el mayor valor. Y dijo: "¿Querés ser mi esposa?". Las lágrimas de la pobre muchacha lavaron el mantel, e inundaron la habitación con sentidos encontrados, con ideas vacías, con miradas perdidas, con palabras llenas, con hojas de otoño y pétalos de jacarandá.
jueves, 17 de junio de 2010
Sonata del odio
Una trompeta melancólica se escucha a lo lejos y los timbales irrumpen con furia el ambiente.
¡¡¡SILENCIO!!!LA OBRA VA A COMENZAR.
domingo, 6 de junio de 2010
Beso de Ángel
y borrá las cicatrices
los ríos valles y montes
cederán
Besáme como al principio
pero no me muerdas
porque se queman las cuerdas
y me soltas al vacío
Cuidame del cause
por favor te pido
no me cortes el hilo
aunque me queme
Dejame
y se que me entendes
cuando no te diré
como la última vez
Sé que después
no te agradeceré
pero besame y hundamonos
una vez más juntos.
Pero solo.
domingo, 23 de mayo de 2010
Ellos me reconocieron. Rencor y Remordimiento
...eran mis pensamientos mientras mis pasos me llevaban por caminos ya recorridos por mis yos pasados. En el manto ruidoso de una noche húmeda, trataba de atrapar con mis mejores y mas inútiles armas los demonios y arcángeles de mis vidas pasadas. Sus manos heladas y ardientes rasgaban los lagos mas oscuros de mi cerebro mientras mis sentidos se perdían en el inconmensurable océano de mi mente y mis pensamientos.
Mientras pisaba el andar de mi cuerpo, me perdía por senderos inexistentes asesinados por las luces y los esporádicos sonidos de los organismos sintéticos a mi alrededor. Mis ojos tantean la realidad de una manera muy superficial, mi mejor compañía son los aún cálidos recuerdos que me atan a un mundo creado por mí, un mundo en el que ellos están y me atrapan, me comen y me humillan. El peor error al nadar en las turbias aguas de las ideas y las invenciones es dejarse llevar por la marea ya que naufragar entre la realidad y la ficción es una isla sin salida ni retorno... mis pies son lo único que me conecta a la realidad, eso y el instinto de supervivencia para que las luces no decidan mi destino entre mi objetivo y la brecha que aun tengo que completar, esos astros coloridos y caprichosos costaron mucho a muchos espíritus antes que yo, muchos pensadores, tanto como escritores, definen la consecuencia de sus no existentes hijos con ellos.
Atacado por todos los flancos y sin salida aparente debía llegar donde me esperaban, pero me escapaba por las puertas insondables en el húmedo y cálido aire que golpeaba mi cuerpo. En las islas a lo lejos los divise, varios de ellos de distintos tipos, lugares y tiempos, esperándome, llamándome con oscuros y silenciosos secretos, la deriva me llevaba hasta ellos, mis deseos de destruir su mundo me asechan cada segundo de mi vida, y aunque los veo y lo anhelo, no lo puedo hacer, mis voces amigas no lo disfrutan, ya que aman mi libertad.
Y sin embargo en el momento de alejarme de aquellas ánimas y sus torturantes manos para escapar del frío despertar de mi final elegido por los astros, cruce un abismo en mi oscuro camino y al levantar la vista, los vi. Esos ojos conocidos, esos ojos llenos de diversión y alegría, de hermosura y soberbia, unos ojos solo recordaba en mis sueños más oscuros y mis visiones mas aterradoras. varios pares de ojos se posaron en mi y mi infrecuencia de su presencia. Ellos me reconocieron. Rencor y remordimiento, son los errores mas preocupantes a cometer cuando querés dar por difunto tu pasado y a vos en tiempos y lugares equivocados.
Hoy vi, recordé y pensé cosas que hicieron mis extremidades ligeras. El marcado salto a la realidad de la brecha del destino y los espejos delatores lograron llevarme a mis extremos no explorados. Gracias voces, gracias... mis únicas amigas en la noche más oscura y el día más claro...En la horrible compañía del silencio, estalló un frenesí en las frescas mentes de los Atlas no aprisionados de mi pasado el oscuro lienzo de mi realidad se vio aturdido por blancos gritosdemisanimaselfrenesi
Ellas me salvan de mí, y del frenesí, de correr, y de destrozar mis ataduras... y mientras estoy sentado escribiendo, ellas me hablan, me hacen compañía, las únicas, ellas... ahora, en la tranquilidad de un lugar conocido puedo decir, gracias por detener los aullidos en el silencio de los guardianes de mis yos pasados y permitirme llegar a la familiaridad de mi objetivo donde era requerido... donde por fin puedo nadar y perderme, sufriendo porque quiero y no porque debo.
martes, 27 de abril de 2010
Como en blanco y negro
En la habitación donde la monotonía impera, los objetos carentes de vida perturban el ambiente bañados en la dorada luz central. El vestido blanco que cubre su eternidad atrapa entre sus telas el tiempo que esconden tras de sí. En la perfecta armonía. Él desentona. En la cárcel cerrada de su falta de imaginación sus ojos se pierden en la eternidad oculta, eclipsada por el atentado original del hombre.
Él absorto en todo su ser, atormentando sus recuerdos y explotando sus ideas; él en completa inactividad compete a la realidad que lo rodea, acostado, perdido, inmóvil, incomodo, consigo mismo lucha en la mas profunda tranquilidad de su castigo; la tormenta está lejos mientras él no puede llorar, sus ojos se secaron por la dureza y la debilidad que esconde su pasado.
En la prisión mas hermosa salida de su imaginario, su cuerpo esta cubierto en sabanas doradas y su ser en los ropajes mas oscuros. Su vista taladra la pared en pedido de concentración. Sus alas se arruinaron en negro petróleo que lo liga con la tierra, sus pies mutilados por martillos de cobre, su cuerpo oxidado por el sonido de los ríos de su ánima quien ya no puede cuidar al objeto perdido en el tiempo, la existencia vestida de blanco y ungido en oro que no espera, no hace y no piensa.
Inti