Batuta en mano, el maestro de ceremonias se digna a comenzar. De mala gana se levanta del piso y murmura declaraciones de odio con su vista clavada en el violinista proncipal, quien en ese momento está riendo. Levanta su puño hasta la quijada del ya mencionado violinista que en pocos segundos caerá y cuya mala suerte definira el futuro del maestro por unos meses... Las cuerdas se tensan, no dan más y se cortan, el violín cae en la sorpresa y la madera cede a la gravedad. En stacato veloz separa cada vez más los cuerpos del director y el dirigido.
Una trompeta melancólica se escucha a lo lejos y los timbales irrumpen con furia el ambiente.
¡¡¡SILENCIO!!!LA OBRA VA A COMENZAR.
jueves, 17 de junio de 2010
Sonata del odio
domingo, 6 de junio de 2010
Beso de Ángel
Besáme una vez más
y borrá las cicatrices
los ríos valles y montes
cederán
Besáme como al principio
pero no me muerdas
porque se queman las cuerdas
y me soltas al vacío
Cuidame del cause
por favor te pido
no me cortes el hilo
aunque me queme
Dejame
y se que me entendes
cuando no te diré
como la última vez
Sé que después
no te agradeceré
pero besame y hundamonos
una vez más juntos.
Pero solo.
y borrá las cicatrices
los ríos valles y montes
cederán
Besáme como al principio
pero no me muerdas
porque se queman las cuerdas
y me soltas al vacío
Cuidame del cause
por favor te pido
no me cortes el hilo
aunque me queme
Dejame
y se que me entendes
cuando no te diré
como la última vez
Sé que después
no te agradeceré
pero besame y hundamonos
una vez más juntos.
Pero solo.
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