jueves, 10 de noviembre de 2011

Que lindo sonido.


Estábamos sentados, enfrentados. Nos miramos, sonreímos. Estabamos sentados, pensando. No nos miramos, no estábamos.
Nos conocimos hace poco, nos vimos. Entre risas y palabras calidas, estamos.
Un día distinto a aquel, me sente a escribir esto. El living estaba bañado con un amanecer artificial creado por la maña de tener acceso a la misma. Estaba todo dormido menos yo. Yo estaba en la penumbra del living, separada arqutectonicamente por una irregularidad en las pardes. Esa pequeña irregularidad hacía que mi permanencia en ese lugar sea oscura. Mire en la claridad de la luz como todos habían cesado su ruidaje amistoso por la comodidad de la noche en los sillones. Algunos dormían en pareja, algunos entre amigos. Uno de ellos estaba separado de los demas por una puerta porque simplemente no podía soportar el vacío en su mente que se había provocado subitamente por su culpa y por nuestra culpa.
Todos dormían menos yo que mataba el tiempo frente a la computadora, moviendome mecanicamente, sin pensarme. Sin recapacitar en lo que estaba haciendo y mi mente separada entre todos ellos. Era como una melodía bellicima. Era la soledad comoda, la soledad con gente. Era felicidad. Quizas fui yo el que mejor la paso esa noche. Mientras yo me hipnotizaba con la pantalla, un amigo semidespierto se hundía en la posmodernidad para evitar este bache en su existencia. Este bache que incluía una soledad solemne. Me dijo: “ Me voy a dormir” y se fue a su cuarto. Por fin realmente solo, con la leve respiración de los que descansan felices. Yo agradecía no estar en la misma porque los hubiera despertado con mis ronquidos.
A los 15 minutos sonó mi alarma, para decirle al que estaba acostado tratando de tranquilizarse: “ya paso el tiempo, ¿pongo otra alarma?”. Con ojos cansados una voz que indicaba su intranquilidad y pocas ganas de vivir dijo que sí. Cerre la puerta tras de mi y camine a mi puesto usual a matar el tiempo.
Alguien se levanto y no puedo recordar muy bien, pero estaba despierta al lado mío. No me acuerdo como se llaman, me dije. Yo no se quienes son, respondió. No nos miramos, yo estaba hipnotizado, ella tambien, pero con el unico objeto vivo y activo en la habitación. Se sentó al lado mío y trato de convencerme de que el mundo es un chiste y que la realidad es una mentira. Yo me reía, ella se reía conmigo. Nos llevabamos bien. Todavía no se quien es. No lo quiero saber.
-Que lindo sonido.
Alarma. Media hora más. Soledad. Hipnosis.


*Aclaración: Este es un cuento inconcluso. Lo escribí hace unos meses, en ese momento tenia una idea de lo que se iba a tratar, de toda la idea general del cuento. Ahora me olvide, pero lo leí y simplemente me gusto lo que decía. Lo comparto, con ustedes. Quizás alguien encuentre algún sentido.

jueves, 27 de enero de 2011

Reflexion 1

"Esto no es un cuento. Me quede pensando en algo,¿existe el suero de la verdad?. Lo vi en peliculas y en series, House por ejemplo, y por eso me pongo a dudar de su verdadera existencia, si nos ponemos a meditar, ¿como puede ser posible que una formula quimica que reacciona con el cuerpo humano pueda, por asomo, bloquear completamente uno de los mecanismos mas grandes, complicados, perfeccionados e importantes del humano mismo? Si me pongo a pensar no creo posible algo como eso, entenderia si me decis que las mentiras en realidad son un producto directo de algun organo del cuerpo, como el higado, seria raro pero lo veria como mas posible, te tomas algo y dejas de mentir porque tu higado ya no puede producir mentiras, sin embargo es un proceso mental mas complicado, incluso con drogas podes mentir, imaginemos por un segundo una droga q no te deje flashear, la verdad no lo veo posible, te pueden dejar boludo o confundido pero no podes dejar de imaginar, flashear, o mentir... Seguis mientiendo cuando pensas mientras flasheas e imaginas drogado... Bah, me parece. Ahora, lo que si encuentro probable es que no sea porque si, porque un proceso quimico y biologico hacen que alguien deje de decir mentiras sino mas como un fenomeno psicologico creo que alguien puede dejar de hacerlo, lo que veo probable es mas que en serio tenga ese efecto, es que el doctor, o el que te da el suero te diga:" te acabo de inyectar con suero de la verdad" y en ese momento, ya no podes decir mentiras... A lo que quiero llegar es que no creo probable el verdadero funcionamiento del mismo sino que encuentro probable el poder de sugestion de la mente con algo tan simple como la combinacion de palabras exactas para hacerle creer al otro que ya no puede mentir... Ahora un posible argumento seria que existen medicamentos para patologias psiquiatricas como el border, la neurosis, esquizofrenia, etc. Mi contra argumento (probablemente no valido) es que eso es inpensado, es una enfermedad no producida por la misma mente sino por varias complicaciones neurologicas y psicologicas que impiden el correcto funcionamiento de la mente mientras que la mentira es mas un complicado proceso CONSCIENTE en el que una persona tiene que: ocultar la verdad, pensar (rapidamente) una historia (o forma) alternativa de la verdad, ensayar una forma de contarla, crear evidencia no comprobable de la mentira y/o verdad oculta, y muchas cosas mas que en este momento no recuerdo. Se hicieron examenes medicos que concluian con que los niños que mentían eran en efecto mas inteligentes que los que no... puede ser verdad, pero volvemos al problema de la sugestion: El suero es de la verdad, no podes decir mentiras... Los chicos mas inteligentes son los que mienten, esto a pesar de que pueda ser verdad, puede no ser correcto, a esto voy, se hicieron nuevos examenes que muestran que cuanto mas edad tiene una persona pierda un poco de "genialidad", el examen consisitia en probar en un grupo de chicos de 5 años cuales tenian el nivel de genios, el 98% lo obtuvo, pero al hacer el mismo examen mas adelante, este porcentaje iba decreciendo. Ahora un nuevo poder de sugestion, ustedes empiezan a entender estas ideas y las empiezan a incorporar, pero entonces no se les cruza por la mente: "Uh pará, ¿son de verdad estos examenes?¿Ocurrieron?¿Existe el poder de sugestión?" tanto como muchos otros interrogantes que podrian aparecer pero entonces digo, la verdad que no puedo comprobar que se hayan hecho estos examenes o que se compruebe nada de lo que mencione antes, y entonces: ¿es entonces relevante todo lo que este encerrado en este discurso? Si, probablemente, nada del mismo es real, ¿para que mencionarlo?, ¿que diferencia hace? Simple aunque este diciendo incoherencias, o mentiras, sirve para que el cerebro funcione, si yo te digo: el idioma castellano no existe, ¿donde esta el poder de sugestion? en realidad, no hay, porque sabes que existe, pero si yo te digo estas cosas que nunca te mencionaron y no podes probar por ningun medio excepto el de conocer a los que lo hicieron en primera instancia y rogar que te cuenten la verdad o te permitan los resultados para que veas que en definitiva te mintieron o te contaron una verdad que a fin de cuentas no te sirve para nada en la vida, ¿para que te sirve saber todo esto?...¿Alguna vez pensaste en todo esto?"
-Poder de sugestión, te dije que esto no era un cuento, pero en realidad si, me lo contó mi viejo la última vez que fuimos a visitar a nuestro abuelo, que es un profesor de historia. Mi viejo también es profesor de historia y usa este cuento para explicar a sus alumnos que en realidad la historia misma no es comprobable pero hacerles eco de que en realidad si existe y es comprobable- Me dijo esto último, y empezó a hablarme a mi, porque ya nadie quedaba en la sala, lo mire él estaba bajo las luces y yo, que estaba en la oscuridad, me levante de mi asiento, lo mire por última vez, cerre los ojos, le dije que no iba a funcionar y me fui del teatro improvisado.
Llegué a casa y pensé si en realidad valía la pena escribir algo de él, o si el problema de escribir una crítica negativa haría en definitiva que su carrera como dramaturgo experimental se hundiera en la miseria, por el sólo hecho de que el mono hace lo que le dicen.